Historia

Las primeras culturas precolombinas que se han podido datar para esta comuna han sido los pueblos del Molle y Diaguita, cuyas principales actividades económicas se movieron entre la recolección y cacería de los recursos naturales que tenían a la mano. Posteriormente, sus estilos de vidas se vieron transformados y enriquecidos con los aportes que los Incas introdujeron en dichos pueblos, en su intento por invadir nuevos territorios. Acto que conllevó al cambio de sus formas de vidas aportándoles conocimientos en el uso de la alfarería y la agricultura, además de cambiarles sus hábitos trashumantes en sedentarios; generando de esta forma asentamientos humanos en los respectivos valles.

Con los procesos de conquista y asentamiento de los españoles a mediados del siglo XVI (1540 – 1549) se introdujeron nuevas formas de vidas y costumbres, como fue la creación de las instituciones de las encomiendas, lo que conllevó a que las formas de vidas de las culturas autóctonas volvieron a ser transformadas. Cambios que se sumaron a los ya introducidos anteriormente por los incas unas décadas atrás. En dicho proceso fueron introducidos nuevos grupos humanos como fueron los Yanaconas traídos desde el Perú y el trafico de indios Huarpes desde Argentina (Tucumán, San Juán) y mapuches desde el sur del país con la implantación de las encomiendas. Este ultimo pueblo dejó su influencia cultural, tanto en la toponimia de algunos lugares (Colliguay, Rapel, Ñipas,Guatulame, Tulahuen) como también de ciertas prácticas artesanales que aún persisten en el presente (Artesas, morteros, tejidos de totora, canastos, mitos y leyendas).

A la larga de todo este proceso de sincretismo cultural y de mestizaje entre los distintos pueblos, las culturas originarias terminaron por ser absorbidos por la cultura española quedando de esta forma asimiladas en este nuevo tejido social.

Durante el siglo XVIII el hijo del Marqués de Guana y Guanilla, sin que nadie se atreviera a contradecirlo, se declaró dueño de la estancia de Monterrey, zona que hoy es llamada Monte Patria. Se dice que el nombre del lugar fue cambiado tras el paso del Ejército Libertador y sus fuerzas patriotas comandadas por el general Juan Cabot y el comandante Hugo Gómez, quienes —en dirección a La Serena— decidieron sorprender en dicho lugar a las fuerzas realistas. Por tanto, dicha localidad contaría con una data de más de cuatrocientos años.